Noticias: ni malas, ni buenas.

Recientemente nuestro País atraviesa distintas situaciones. La Junta de Supervisión Fiscal, el nuevo gobierno, el presupuesto, los bonistas, el status territorial y sin mencionar, usted debe conocer cuales son las internacionales. Debido a que son temas que acaparan los medios de comunicación, he escuchado a muchos cristianos haciendo comentarios sobre las noticias que se dan sobre estos temas. Hablan de que las noticias siempre están enseñando cosas negativas, que son “malas” y que solo traen preocupación.

Pues ¿sabe qué? Las noticias no son ni malas ni buenas, me explico. Lamentablemente los medios de comunicación solo reflejan lo que ocurre en la sociedad de un País. Es la forma de mantener a los ciudadanos alerta de lo que está sucediendo en el lugar donde viven. Las noticias buscan mostrar lo que ocurre en los gobiernos y todo aquello que afecte la vida del ciudadano. Así que no es que sean malas, es que reflejan lo que pasa con los individuos que viven en ese territorio, que muchas veces experimentan consecuencias negativas a las malas decisiones que toman.

Si eres cristiano y ver las noticias te causa temor, tanto como para no verlas, significa que estás poniendo tu confianza en las palabras de los hombres y no en las de Dios. La esperanza del cristiano, no debe estar puesta en lo que la prensa o los medios de comunicación hablen. El cristiano debe ser un oasis en la vida desértica que atraviesan aquellos que no conocen a Dios. Debe ser la fuente de esperanza que guíe a estas personas para que conozcan al Dios que tiene cuidado de cada ser humano que permite que lo cuide.

La única buena noticia, es el evangelio. Y eso no le toca a un reportero anunciarlo.

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Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación.  Salmos 32:7 

Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Salmos 46:1 

Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Salmos 34:4