Amigovio❣

Recientemente la RAE incorporó el término “amigovio” en su diccionario. Y se define así: “persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo”. Una definición un poco confusa, igual que el término que trata de explicar.

Lo que quiere decir esto es que no es tan formal como un noviazgo, o sea, que no se van a casar, pero tampoco son amigos, están en el medio. Lo que coloquialmente conocemos como amigos con privilegios. Algo extraño, pero real. Muchas veces, son relaciones que pasan a escondidas y que uno se entera mucho tiempo después en una fiesta de cumpleaños.

Mucho jovenes viven así, teniendo alguien con quien compartir pero sin compromiso formal. Es una relación no estable, sin compromiso y por un acuerdo de ambas partes. Pero si es un acuerdo de ambas partes, ¿Por qué no es recomendable estar en una relación así?  Aquí te presento varias razones… 

 

Falta de pacto

Dios es un Dios de pactos, compromisos y firmeza.
Cuando accedemos a estar en una relación de “amigovios” lo que estamos expresando es que no tenemos la capacidad de decidir con verticalidad. No podemos ser la última opción de alguien. Si nos ofrecen estar en una relación así no nos respetan. Si no están dispuesto a tener un compromiso real, no vale la pena.

 

Representan egoísmo

“Estás conmigo para lo que yo quiero, cuando yo quiero.” Vas a tratar de suplir la demanda de alguien que necesita mucho más que tu amor y tu atención. Una relación parasitaria, donde uno se beneficia más que el otro.

 

Traen heridas

Imagínate parado en el filo de un acantilado…. no hay estabilidad. Una fina línea, un paso más allá y lo que viene es dolor y sufrimiento. Estar envuelto en una relación así a la larga traen heridas y causan dolor en una, o ambas personas envueltas. Algunas veces somos nosotros mismos quienes nos exponemos al dolor cuando decidimos estar en una relación donde desde el principio no se han establecido parámetros de cuidado. En una relación así no hay seguridad, no hay estabilidad, no hay amor, no hay protección; sino que reinan vulnerabilidad e impotencia.

 

Confunden tu valor

Ninguna persona tiene el derecho de hacerte sentir que no vales la pena, que no eres lo suficientemente bueno como para comprometerse. Si no te quiere ahora, no te va a querer nunca. Si no puede honrarte en la amistad, no te va a honrar en el matrimonio. No aceptes un amor comprado o condicionado.

 

Revierte esto con el poder de la elección

Cuando nosotros elegimos a alguien tenemos que entender que es para toda la vida, al menos así debe ser. En la Palabra se representa la relación de Dios con su pueblo como un matrimonio: un pacto eterno. Un amor incondicional.

Si alguien no está seguro de lo que quiere, entonces definitivamente no está listo para tener una relación. Una persona decidida y con un pensamiento firme es lo mejor que puedes añadir a tu vida, no alguien que te arrastre a su inseguridad y temor.

Decide amar, comprometerte y decide por quien decide por ti.

 

Advertisements