https://www.flickr.com/photos/tworubies/

Lo que pasó un día en la nevera

45º F, hoy la temperatura está buena. Aquí en la nevera hay diferentes tablillas y aunque no estamos organizados por orden de importancia, hay algunos que están sobre mí. De hecho, debajo de mi están las primas Srta. Zanahoria, Srta. Lechuga y Srta. Cebolla. Yo estoy en la tablilla arriba de ellas. Ellas están en las gavetas para conservarse mejor.

Pues yo estoy aquí, junto a Mango, Guineo y Papaya. Yo soy una Guayaba, soy una fruta tropical. No necesito el frío para nacer en el árbol, pero si un poco para mantenerme saludable. Así que estoy en ese lugar de la nevera donde no hace tanto frío, pero no es tan caliente tampoco. ¡Estoy en casa! Este es mi lugar.

En la parrilla de arriba están Fresa Roja, Fresa Camaleón, Fresa Diamante y Fresa Mía; ellas son hermanas, todas bellas y brillantes. Tienen que estar arriba porque ellas necesitan del frío para mantenerse vivas.  Realmente todos los que estamos en esta nevera somos hermanos adoptivos. Si. No todas las frutas nacimos de un mismo arbusto o árbol, pero un mismo dueño nos compró en el Supermercado. Mis hermanas, las fresas no tropicales, están arriba y yo estoy aquí. Y aunque todos somos de un mismo dueño no nos parecemos.
En la primera tablilla, en la más linda y limpia están nuestros vigilantes, los alcaldes, la familia Piña. Ellos son los que está ahí para cuidarnos y ayudarnos. Cuando la temperatura de la nevera sube, ellos la bajan. Cuando llegan alimentos nuevos, ellos son los que nos dicen cómo debemos cuidarlos y ayudarnos para que lleguen a ser los más queridos y que no se mueran por están en la tablilla incorrecta. Cada alimento tiene una tablilla asignada para su bienestar.

Una vez a Papaya le asignaron cuidar de un Tamarindo que llegó nuevo. Papaya lo trajo a nuestra tablilla, pero el necesitaba un lugar más seguro para estar. Cuando acomodaron a Melón Melón, por poco lo aplasta y fue todo un susto. Las Uvas de Seguridad, vinieron y se llevaron a Tamarindo para las gavetas de la puerta y a Papaya la dejaron una compra sin asignarle a nadie. Sra. Piña hablo con ella y ya puede de nuevo hacer su labor.
Pero hoy ha sido un día muy activo. Hoy llegaron frutas y verduras nuevas y mis hermanas las fresas han estado hablando mucho. Desde acá abajo es un poco difícil escuchar lo que dicen. Le pregunté a Papaya de que hablaban y me dijo que no sabía. Así que me pegué lo más que pude a la esquina y trate de escuchar todo lo que decían.

Mis hermanas están hablando de los de arriba, arriba.  De los que viven en el “freezer”.  Están hablando de los alimentos congelados sin que ellos estén presente.  Por estar en el “freezer” ellos no son los más importantes, pero igual hay que respetarlos.  Ellos tienen otra cultura diferente a la nuestra y eso es lo que mis hermanas comentan en su conversación.  Mis semillas están tristes. Se supone que esto no esté sucediendo.  Y vienen a mi mente las palabras que me hacen pensar por qué estoy en la tablilla de abajo con mis amigos los tropicales y no con mis hermanas Fresas. Y es que, lo que yo digo a veces no es bien escuchado por ellas.  Déjame explicarme, a veces digo cosas, que son ciertas para cuidarlas y que nuestro dueño no las saque de la nevera, pero no me escuchan porque les gusta hablar, les gusta comentar de lo que pasa en las tablilla de arriba o de abajo. Les gusta hablar bajito de lo que pasa en la tablilla que no pueden ver, así que hablan basado de opiniones y no con exactitud.  Hablan sin que Sr. y Sra. Pina sepan de que ellas hablan. Así que a veces me quedo callada cuando estamos juntas y no digo nada.

Recibí unas palabras sabias que me tranquilizaron. Aunque son mis hermanas, no puedo obligarlas a que no lo hagan. Ellas tienen toda la libertad de hacerlo, aunque sabemos que no es lo mejor para nosotras. Y ellas son las que se dañan, por hacerlo.

Ya han pasado dos meses desde aquello, y créanme los Piñas se dieron cuenta de todo, pero aquí lo que hay es mucho amor y espacio para todas. Esta nevera es un lugar tan lindo y limpio, un lugar de donde nadie se quiere ir. Aunque a veces las frutas de caigan de la primera tablilla para abajo y tengan que venir las Uvas de Seguridad con las Quenepas y su ambulancia a socorrerlas, los señores Piña siempre las reciben y las ayudan para cuando nuestro dueño inspeccione la nevera buscando qué alimentos están limpios y cuales se han dañado, todos estemos saludables, limpios, y sin hongo ante él.

featured image by: https://www.flickr.com/photos/tworubies/